La existencia y el vivir humanos, como parte resultada de la Naturaleza Cosmológica, se hallan implicados en ese enigmático proceso de ejecución del "pensar", del que se extienden las particularidades vitales que al parecer lo diferencian de la sistematización material inorgánica, -según solemos fijar diferencias entre expresiones distintas de la materia-, comparada ante las formas de expresión consideradas dentro del círculo limitado por la inteligencia humana, con la denominación de "orgánico", como alusión laramente signada como reconocimiento a esa organización vital o del vivir, desde la existencia humana.
Cierto, ciertísimo es que hasta donde alcanzan las reflexiones mentales originadas en ese estado material del "vivir" humano, alcanzamos a identificarnos como seres armados de pensamiento, ideas, inteligencia, imaginación y hasta creatividad.
Desde ese "vivir", desde su existencia, se extienden esas formas de aspiraciones poderosas que mueven la organización del pensar en forma de ideas. Esas ideas nos llevan a la determinación del pensamiento competitivo de la evolución o transformación de la materia.
Desde allí parten, a la misma vez, las competencias que impulsan el proceso evolutivo, el mismo que nos compele a las aspiraciones del idealismo, del diosismo, de la conquista inmensa del máximo humano como expresión material.
Contar con ideas, ideales, proyestos, aspiraciones materiales biológicas, imaginativas, etc...constituyes el sumun intrínseco del pensamiento, de lo humano, de la expresión material, del disismo.Así es como esa conducta nos guía y lleva a las metas y signos del pensamiento, convirtiendo en imprescindibles las ideologías, la vida en la existencia lógica del "vivir", en forma de espíritu, pensamiento, esencia y "justificación".
Desde ese pensar podemos comprender, aceptar, luchar, convencernos y entregarnos a las ideologías, religiones, metas. Las religiones, las Ciencias, las ideologías, comparten esa intrínseca y necesaria virtud material de definir las metas.
La existencia humana, como la conoce la vida del ser humano, precisa, demanda y llena un hueco socialmente inevitable dentro del redil biológico humano que podemos interpretar como demanda del pensamiento inteligente material como "meta", aspiración divinal, justificación existencial, etc.
Así, materialmente, el "ser humano", no puede subsistir, racionalmente, dentro del contexto evolutivo, sin contar con esas metas, al menos, dentro del contexto racional humano.
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