La evolución biológica obedece al dinámico equilibrio de los procesos materiales. Estos siguen únicas leyes, todas vinculadas entre si en única red concebida para seguir única ruta hacia objetivo único. No existen rutas, esencias materiales ni momentos duplicados. Así no pueden existir átomos duplicados, consecuentemente el Universo es único y su proceso evolutivo es único. Así, desde el prión que dubita al definir su vida incompleta hasta los seres humanos que nos proclamamos como expresión más alta de la organización material, estamos formados de la misma esencia material y consecuentemente, el intercambio constante de materia cósmica desde el abundantísimo y permanente suministro de radiaciones que partieron del origen mismo de esta organización material universal, únicos somos, un solo cuerpo sin pausas ni oquedades esenciales. En un diferencial de instantes distintos. pasa nuestra materia de ser suma de procesos inteligentes a expresión de toxicidad expirada en un aliento que se eleva sobre los límites sublimados de nuestro sistema biosfera vital. Procesos ondulatorios de organización material denominados entropía a conveniencia de su conocimiento y propiedades, se instalan como ciclos de memoria, descubren las instalaciones por las que recorren los pensamientos que conducen a la suma de entropía que mientras crece sin parar se impulsa sobre el equilibrio universal y así define las conveniencias de los procesos biológicos demandantes de una evolción convenida. Las conveniencias impulsadas por equilibrios en trópicos determinan la conveniencia de la preservación de la vida. La conveniencia de la preservación de la vida determinan las reglas de la vida. Las reglas de la vida demandan las ventajas de contar configuaraciones siempre más estables. Las configuraciones estables que se dirigen a la preservación y evolución de la vida en el sentido de lo más conveniente al proyecto por el equilibrio de alta entropia, obliga a los animales y al hombre a convencionar. Las convenciones salidas han pasado a ser nombradas en español: "moral, bien o ética". El bien, la moral, la ética y el espíritu místico fundan los mitos en los que crecen las inexplicaciones humanas, sin embargo, el universo mismo ni siquiera nos ha dado a conocer el sentido de existencia del mismo universo.
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