Si los hechos universales predichos por los estudiosos del origen y el curso de los eventos cósmicos, son repetitivos, precisan de que el tiempo como tal lo concebimos, no habría de existir, dado que cuando menos, una variable habría cambiado, sería el momento, el instante de su ocurrencia. Si asumimos al tiempo como una realidad, entonces, podremos acceder a un carril de pensamiento más cómodo, más humano, más llevadero, más amigable. Entrando en ese carril suave y tibio, paso a intentar reflexionar sobre los hechos eventuales que denominamos unas veces suerte, azar o probabilidad. La suerte es concebida como un distribución de los designios de algún distribuidor inteligente que decide según sus planes a su entera voluntad. La probabilidd viene a ser la distribución que las leyes de la naturaleza, reunidas en compendios que cada día amplían y actualizan los hombres, le asignan a partir de una serie de argumentos matemáticos muy efectivos, capaces de predecir y servir para el perfeccionamiento continuo de los ordenadores informáticos y muchísimas aplicaciones más. El azar, menos místico que la suerte, y menos matemático que la probabilidad, viene acotejado de una parte de la una y otra parte de la otra. Ahora, bien, las probabilidades juegan un papel tan trascendental en los análisis científicos más finos, que ha pasado a percibirse como el instrumento de mayor relevancia en la investigación científica. El azar, en su juego combinado de suerte y probabilidad, nos conduce a preguntarle a los que saben de eso, ¿De donde parte "el conocimiento" que tiene el evento que sigue a otro para que la regularidad con la que se conducen en uno u otro sentido se haga valer, cuando se dá por descontado que un hecho no debería estar ligado al anterior?....Se Comporta el universo basando sus actos en una inteligencia natural que conecta todos los hechos del futuro con todos los hechos del pasado de modo que todos los hechos del futuro sí son una consecuencia natural, inviolable, de los hechos pasados? Por tanto, ¿Queda así, definitivamente sellado el carácter determinista del Universo? Quedaría zanjado ahí mismo, el pleito de los cuánticos con lo relativistas?
martes 28 de julio de 2009
domingo 24 de mayo de 2009
MEMORIA CUÁNTICA Y PREDICCIÓN DETERMINISTICA
La Memoria Cuántica es una propiedad de la materia soportada en la continuidad absoluta de la misma. La Continuidad de la Materia es la propiedad que sustenta las capacidades de los bosones y fermiones para experimentar las propiedades físicas extremas que exhiben. Siendo el universo un medio estrictamente continuo, todo comportamiento de sus elementos implica una respuesta instantánea que genera un re-acomodamiento igualmente instantáneo de la materia que obliga a las respuestas de los espines cuánticos, a los equilibrios fisicoquímicos, a las memorias estadísticas y al equilibrio materia energìa. Una de las consecuencias de esta continuidad material, resulta ser la memoria natural que deviene en los equilibrios entre fenómenos aleatorios. Del mismo modo, resulta que todos los fenómenos del universo están absolutamente comunicados e influidos entre sí. Este es el hecho que fija la orientación de promedios equilibrados de todos los acontecimientos universales, de modo que todos los eventos reales están absolutamente implicados unos con otros y por tanto, han de ser todos predecibles, ello, aparte de nuestras incapacidades del momento para desarrollar modelos numéricos que nos permitan predecir siempre los resultados de la estocástica.
miércoles 15 de octubre de 2008
MINIMO SUMO PERFECTO
Recientemente, varios países de Europa Occ., asociados bajo el denominativo "CENTRO EUROPEO PARA LA INVESTIGACIÓN NUCLEAR", inauguraron el Gran Colisionador de Hadrones, un aceleredor de partículas determinado a confirmar experimentalmente varias de las construcciones teóricas que desde años atrás han merecido y provocado el desvelo de aquellos sobresalientes investigadores inmersos en los selectos reservorios de la inteligencia física del átomo y sus componentes particulares. El túnel del inmenso acelerador, una experiencia inédita en el mundo científico conocido, conpleta una circunferencia de 27,000 metros, una estructura prediseñada en función de las mínimas cotas requeridas para completar los hallazgos teóricos que prevén la existencia de partículas desconocidas por las experiencias de los laboratorios hasta ahora desarrollados. Una circunsferencia de 8 (0cho) Km. de Diámetro, encierra la superficie equivalente a una gran ciudad. Si para manejar las precisiones de los experimentos del Gran Colisionador, fueran utilizados modelos de ordenadores ENIAC de los años cuarenta, con su vastísima capacidad de entonces para realizar cientos de multiplicaciones por minuto, toda la superficie encerrada en el perímetro del Gran Colisionador y toda la energia consumida, para su operación actual, serían insuficientes para manejar las demandas de instalación de esos dispositivos electrónicos componentes de los primeros ordenadores citados. Pues, bien, objetivmente hablando, con toda la capacidad, billones de veces mayor, de los ordenadores que hoy que manejan las funciones de El Gran Colisionador, ese monstruo del futurismo científico, para instalar y procesar su experimento, el sistema ha precisado disponer de un túnel experimental de nada menos que 27 Km. de circunsferencia. ¿Alcanzará la ciencia del futuro de mediano plazo las formas de llevar a cabo en sistemas de ensayos portátiles, sin precisar de tan enormes estructuras, aexperimentos equivalentes los que hoy se practican allí?. ¡Si, si! lo creo. La experiencia inmediata así lo anuncia, casi lo confirman la historia del rayo laser y la de otras radiaciones hoy controladas al antojo de las escalas que a los técnicos se les antoje. Ah, bien, pero ¿Hacia dónde queremos llegar con estas referencias y comparaciones? ¡Ja, ja, ja!.......Vamos avanzando, ¡No os desesperéis!...... El hombre de hoy trabaja en el diseño de sistemas robóticos y con procesos de ingeniería genética que nos conducen cada vez más rápido al encuentro con maneras de formulación y reproducción de nuestras formas de necesidades materiales como la alimentación, así como para la mejor utilización de nuestras virtudes físicas, tan perentorias aún para nuestro desenvolvimiento regular y, -sobretodo-, la preservación de la especie humana de acuerdo al diseño de nuestro mundo biológico actual. Ahora, como nuestra mente si está lo suficientemente avanzada para valerse de los argumentos estadísticos y en base a los mismos proyectar el futuro inmediato con bastante precisión, aunque los científicos de los cuantos y los científicos de los sistemas caóticos, ( Prigogin,...Heisenberg,...)mantengan sus dudas y afirmaciones contrarias. Bien determinado está que en la medida de que ciertas propiedades del diseño de la vida van degenerando en restos fósiles de las necesidades básicas de otras eras, éstos tienden a ser relevados ante la lógica del mayor rendimientola que se opone a ineficiencia de cualquier sistema biológico natural. Se incrementa la capacidad de selección biológica con tendencia siempre hacia el rendimiento mayor como lógica social. Todas las inclinaciones de las actividades humanas se dirigen a la valoración cada vez más acentuada de una selección antropológica que garantice la mayor capacidad cerebral que asegure la supervivencia propia y la de nuestra decendencia. Así, depronto, la transformación de los procesos naturales de selección comienza con los vegetales, sigue con los animales y prosigue, de modo, hasta ahora, muy limitado, con los humanos. Mas, "pronto" será cuando comencemos a reclamarle al médico de la especialidad, cuales son las características del diseño físico-biológico de nuestros hijos deseados, los que preferiremos, obviamente, con inteligencias cada vez mucho más concentrada y eficaz, rendimiento físico óptimo, y libre de restos fósiles inútiles. Esta inclinación nos conducirá, de salto en salto, a reducir nuestro soporte físico y emocional, a tal expresión, -siguiendo el camino de la historia informática-, que llegado el momento, nuestro cerebro, fomado como todos sabemos por conexiones sinápticas entre orgánicos chips rudimentarios, que habremos de superar biológicamente, al que le sobran muchísimas cargas físicas y saturado de ineficiencias electrónicas y energéticas, lo llevaremos hasta la reducción mínima y eficiencia máxima. Un día, una molécula como resumen de cerebro, de cuerpo, de ser humano, será tan obsoleta, que su inteligencia se verá compelida a desarrollar la técnica necesaria para reducirla a una onda cuántica. Entonces, habremos dejado de empujar las alas de a la gaviota de Bach. Entonces habremos llegado al Mínimo Sumo de la Perfección. Talvez entonces estaremos en capacidad de conversar directamente con Dios, casi de Tú a Tú.
domingo 12 de octubre de 2008
DETERMINISMO DE LAPLACE Vs. HEISENBERG Y SCHRODINGER
Después que Pierre Simón Laplace logró sus mejores acercamientos teóricos al cálculo de las probabilidades, no obstante haber llegado tan lejos como nadie hasta ese momento, concluyó convencido de que el cálculo de probabilidades perderían su utilidad cuando la ciencia alcanzara a corregir el curso de los cálculos, llevándolos hacia el carril de la exactitud posible. Laplace llegó a convecerse de que el dominio del conocimiento de las variables que intervienen en determinados suscesos, habrían de llevar a las ciencias a determinar con precisión matemática los valores de las posiciones de cualquier número de partículas u objetos lanzados y luego mezclados de modo casual, no importa cual fuera su tamaño, número y circunstancia. Cien años después, Werner Karl Heisenberg terminó atrapado entre las matemáticas de la mecánica de Newton y la imposibilidad de poder fijar mediante una ecuación los valores del momento lineal atribuíble a una particula electrónica y su posición en instantánea. Heisenberg desarrolló un modelo matemático que estableció un campo volumétrico de posibilidades aplicables a la posición probable de la particula, siendo que tal artificio lo llevó a dar respuestas satisfactorias a varias de las incertidumbres que en ese momento develaban a todos los estudiosos de la física en cualquier parte del mundo. Heisenberg asumió esa incertidumbre como un hecho natural, como una ley o principio inescrutable. Tomaba posición de torre científica el Principio de Incertidumbre, hoy conocido como de Heisemberg, y tras el mismo se establecia la Mecánica Estadística o Mecánica Cuántica, en la que se soportan aún muchos de los efectos electrónicos conocidos aún hoy en día. Del mismo modo, se agudizaba la controversia milenaria sobre el determinismo y el indeterminismo. Participaron en estos contradichos, todos los científicos de final del siglo XIX y de principio del Siglo XX. Se enfrentaron las posiciones y contra-posiciones de Einstein y otros que nunca aceptaron la incertidumbre como una construcción científica, sino como una limitación del conocimiento del momento. Erwin Rudolf Josef Alexander Schrödinger, trbajaba desde Austria y avanzaba en una construcción teórica semejante a la de Heisenberg, sinembargo, Schrodinger siguió una línea de soluciones matemáticas mucho más sencilla y elegante que lo llevaron a desarrollar un modelo basado en espacios de probabilidades teóricas denominados funciones de ondas, en los que la discontinuidad de los cuantum de la mecánica cuántica podían acomodarse como ondas en vez de partículas. Esta doble condición de la naturaleza que vino a dársele entonces al electrón, no ha desaparecido, -ni parece amenazada áun-, dado que muchas soluciones responden a sus aplicaciones, unas veces de un modo y otras del otro modo. Esta doble naturaleza invocada todavía como una realidad de las propiedades del electrón, pasan, sinembargo, formar parte de la muy lejana contradicción sobre determinismo e indeterminismo. Si los principios de la mecánica estadística se convierten en leyes físicas, entonces estamos obligados a asumir que la precisión cientifica está limitada al capricho de las estadísticas cuánticas, al azar Divino. Schrodinger, filósofo dedicado que no sólo se inscribiría en la nómina de las ciencias fácticas, solía darle algunas vueltas a sus discursos sin querer comprometer la absolutez de sus posiciones sobre determinismo e indeterminismo. Puede afirmarse que Schrodinger, no obstante su excepcinal inteligencia, terminó atrapado, como talvez la mayoria de los más profundos pensadores de la humanidad, entre la verdad de Omnisapiencia Divina, determinista por principio, y el indeterminismo cuántico. Lo Cierto es, no obstante, que tanto Laplace como Heisenberg y Schrodinger, cumplieron llenaron huecos imborrables del conocimiento humano.
miércoles 7 de noviembre de 2007
DETERMINACIONES Y DETERMINISMO
Si damos por bien aceptado el hecho de que todos, absolutamente todos los fenómenos que ocurren en el universo, se reputan como respuesta lógica al conjunto de circunstancias dadas en el diferencial de tiempo inmediatamente anterior al hecho de dicho fenómeno, entonces hemos de colegir, siguiendo el mismo razonamiento, que, dadas las condiciones iniciales, las inmediatamente siguientes quedan determinadas por las anteriores, sin que pueda ser de otro modo. En tal circunstancia, los criterios que nos conducen al concepto del determinismo universal, quedan acotados, determinados, neludiblemente confirmados, sin intersticios posibles para excusar ninguna otra salida material.
Ahora, bien, demos por entendido que renunciamos a asignarle a la materia la responsabilidad tan trascendente de determinar el curso del universo, siendo que, como conjunto final, carece de la inteligencia inconmensurable necesaria para administrar la fenomenología del curso natural del universo, por lo que asumiremos que Nuestro Gran Creador, dueño indudable de esa necesaria inteligencia, capaz de conocer el origen y el final de todos los procesos y hechos universales, es el Gran Director del presente y futuro, el cual ha decidido así como dirige. Este hecho, de conocer tanto el futuro como el pasado, nos conduce a asegurar que todo lo por ocurrir, como todo lo ocurrido, ha sido o será el fruto de la voluntad única de Nuestro Creador, por lo que, siendo que conoce el futuro, queda bien claro que ¡Él lo conoce!, lo ha previsto y siempre lo previó, lo que nos obliga a determinar que lo por venir siempre ha estado determinado por lo que siempre fué y es: su determinaciòn, -única de Él-, desde el origen mismo de su inteligencia infinita, esa que nadie ni nada contaría con la capacidad de hacerla variar, pues ello contradiría absurda y absolutamente la noción de conocimiento.
Ahora, bien, demos por entendido que renunciamos a asignarle a la materia la responsabilidad tan trascendente de determinar el curso del universo, siendo que, como conjunto final, carece de la inteligencia inconmensurable necesaria para administrar la fenomenología del curso natural del universo, por lo que asumiremos que Nuestro Gran Creador, dueño indudable de esa necesaria inteligencia, capaz de conocer el origen y el final de todos los procesos y hechos universales, es el Gran Director del presente y futuro, el cual ha decidido así como dirige. Este hecho, de conocer tanto el futuro como el pasado, nos conduce a asegurar que todo lo por ocurrir, como todo lo ocurrido, ha sido o será el fruto de la voluntad única de Nuestro Creador, por lo que, siendo que conoce el futuro, queda bien claro que ¡Él lo conoce!, lo ha previsto y siempre lo previó, lo que nos obliga a determinar que lo por venir siempre ha estado determinado por lo que siempre fué y es: su determinaciòn, -única de Él-, desde el origen mismo de su inteligencia infinita, esa que nadie ni nada contaría con la capacidad de hacerla variar, pues ello contradiría absurda y absolutamente la noción de conocimiento.
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